Las personas del verbo. Jaime Gil de Biedma.
Editorial Debolsillo: 2007
En Las personas del verbo, Jaime Gil de Biedma reunió toda su obra poética contenida en tres libros: Compañeros de viaje, Moralidades y Poemas póstumos. Gil de Biedma fue y es a través de su obra uno de los grandes poetas españoles del siglo XX, perteneciente a la llamada generación del 50, que él mismo definió como «señoritos de nacimiento por mala conciencia escritores de poesía social».
Sus versos no tienen sexo, de ahí la esterilidad y la gratuidad de hacer prevalecer su condición sexual, algo íntimo por otra parte y que no debe menoscabar ni erosionar su obra poética. Sí rezuman en sus versos, por el contrario, su fascinación por lo marginal y sus loas permanentes al encanto de lo cotidiano, al costumbrismo hecho poesía y canción alegre.
¿Alguien puede haber definido mejor una lágrima?
LÁGRIMA
«No veían la lágrima.
Inmóvil
en el centro de la visión, brillando
demasiado pesada para rodar por mejilla de hombre,
inmensa,
decían que una nube, pretendían, querían
no verla
sobre la tierra oscurecida,
brillar sobre la tierra oscurecida
…
La lágrima refleja
sólo un brillo furtivo
que apenas espejea.
La descubre la sed,
apenas, de los ojos
sobre los doloridos
utensilios humanos
-igual como descubre
el río que, invisible,
espejea en las hojas
movidas-, pero a veces
en cambio, levantada,
manifiesta, terrible,
es un mar encendido
que hace daño a los ojos,
y su brillo feroz
y dura transparencia
se ensaña en la sonrisa
barata de esos hombres
ciegos, que aún sonríen
como ventanas rotas. »
También vamos a encontrar en sus poesías su compromiso social y destellos de su ideario político, alejado del régimen dictatorial que le tocó vivir y en sintonía con la mayoría de intelectuales de la época, muchos de ellos poetas, a los cuales dedica más de un verso en este libro, como Gabriel Ferrater, Jimmy Baldwin, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Juan Goytisolo, Fabián Estapé, Juan Marsé o Carlos Barral.
Gil de biedma fue un poeta de izquierdas habiendo nacido señorito. En una época en la que el color rojo puede que fuera el único de atesorar libertades, más allá de matices ideológicos.
He aquí algunos fragmentos de algunos de sus poemas más comprometidos:
AÑOS TRIUNFALES
«Media España ocupaba España entera
con la vulgaridad, con el desprecio
total de que es capaz, frente al vencido,
un intratable pueblo de cabreros.»
APOLOGÍA Y PETICIÓN
«De todas las historias de la Historia
sin duda la más triste es la de España,
porque termina mal. Como si el hombre,
harto ya de luchar con sus demonios,
decidiese encargarles el gobierno
y la administración de su pobreza.»
Sus versos son francos, honestos, llenos de verdad, de su verdad. En sus poemas siempre subyace el respeto por el lector, al que se dirige sin rodeos ni segundas intenciones. En una arquitectura poética nostálgicamente original y profunda. Gil de Biedma filosofa a través de su poesía. Reflexiona en verso.
Lo que le convierte en un autor imprescindible.